Reseña bibliográfica

«Tiempo Paisaje en la Niebla»

Hrsg: Horatio Riquelme

La situación existencial de la población mayoritaria de América del Sur, que ha estado bajo la influencia del terrorismo de Estado durante las dos últimas décadas, se presenta como un paisaje temporal en la niebla. Este libro documenta los esfuerzos de un escritor uruguayo y de algunos profesionales psicosociales latinoamericanos y europeos que se enfrentan al paisaje del tiempo en la niebla, tratando de comprenderlo intelectual y emocionalmente para superar su turbidez y su falta de habla. El libro es el resultado de la reunión anual de 1989 del Simposio sobre»Cultura y situación psicosocial en América Latina» en la Universidad de Hamburgo.

Los trece artículos resumidosen el libro «Zeitlandschaft im Nebel» pretenden contribuir a la comprensión de los daños psicosociales causados por el terrorismo de Estado en los distintos países de América del Sur. El lector es consciente de que la época del terrorismo de Estado influyó y sigue influyendo fuertemente en América del Sur, y que sólo es posible superar esta época analizando los objetivos de los regímenes dictatoriales y los medios utilizados para alcanzarlos, así como los efectos de esta política en las condiciones de vida y en la psique de las personas.

Los artículos, a menos que sean generales, se refieren principalmente a las épocas del terrorismo de Estado en Chile, Argentina y Uruguay.

Los autores dejan claro que un gobierno totalitario utiliza los métodos por los cuales busca manifestar su poder tanto a nivel social como individual. Los métodos de «desaparición», la tortura y la manipulación de la comunicación en la sociedad tienen una función principal:

1 Martínez, Pechman y Marciano explican los problemas psicológicos que surgen para los hijos de los desaparecidos, algunos de los cuales pondré como ejemplo: en la adolescencia, marcada por una crisis de identidad entre todos los jóvenes, se reestructuran los conflictos de la infancia. El conflicto causado por la experiencia traumática de la separación no puede resolverse en los hijos de las personas desaparecidas. Los niños siguen esperando a su padre o a su madre. El proceso necesario de separación de los padres durante la pubertad es muy difícil para estos niños, porque la pena normal que resulta de este proceso se superpone a la pena por la pérdida real de los padres. Se produce una situación ambivalente para los niños: si valoran a sus padres, se exponen al peligro de la persecución. Si se liberan de ellos, se exponen al mismo olvido que la sociedad. El proceso de crecer solos lleva a sentimientos de culpa entre los hijos de las personas desaparecidas. Tienen miedo de llegar a la edad de sus padres, como si fueran a perder para siempre.

  1. Para influir en la comunicación entre los miembros de la sociedad, el gobierno totalitario utiliza los medios de comunicación. En cuanto a los desaparecidos, se pide a la población que no hable de ellos, que los considere una vergüenza familiar, como explica H. Riquelme. A través de los medios de comunicación, se inocula indirectamente a la gente que resistir es una señal de anormalidad psicológica. Faundez enfatiza la ambigüedad de los mensajes del régimen dictatorial. Por un lado, se niegan las violaciones de los derechos humanos cometidas por el gobierno; por otro, el gran número de personas afectadas significa que la participación del gobierno no puede ocultarse en la realidad.

3) El uso de la tortura sistemática sirve para obtener información sobre las actividades de los miembros de la oposición y para romper su resistencia, así como para intimidar a la población. El artículo de I. Agger y J.B. Jensen trata el fenómeno de la tortura sexual de una manera muy diferenciada, especialmente en relación con los hombres. Los autores se basan en dos estudios, uno de los cuales fue realizado por presos de El Salvador. Según Agger y Jensen, el objetivo de la tortura sexual es destruir la potencia sexual de la víctima, destruir su personalidad y por lo tanto su potencia política. Este tipo de tortura combina factores agresivos y libidinosos, dando a la víctima un sentido de participación, de «complicidad». Por lo tanto, la tortura sexual tiene un efecto particularmente traumático. La víctima se siente avergonzada y culpable. Además, el área de la sexualidad está sujeta a muchos tabúes y es particularmente difícil para las personas que han sido sometidas a tortura sexual hablar de ello y poner las humillaciones que han sufrido a disposición para su procesamiento personal, por ejemplo, en psicoterapia.

El texto es psicológicamente profundo y el lector tiene la impresión de que los propios autores tienen mucha experiencia en el campo de la terapia con personas que han sido sometidas a tortura sexual.

  1. En su ensayo, Amati aborda el aspecto de por qué las personas se adaptan a un sistema marcado por el terrorismo de Estado, por qué toleran tácitamente las violaciones de los derechos humanos o participan en ellas. Ella utiliza la teoría de José Bleger para explicar estos fenómenos.

Según Freud, al nacer el hombre es completamente dependiente de su entorno y no hace distinción entre el ego y el mundo exterior. En la edad adulta, un remanente de esta dependencia original permanece, conduciendo al hombre a buscar la seguridad ambiental. Bleger describe este resto del estado original como un núcleo ambiguo en el hombre, en el que no hay diferenciación entre el interior y el exterior, entre el yo y el otro hombre, y en el que existen sentimientos contradictorios entre sí. Puesto que este núcleo de ambigüedad pone en peligro la identidad del ego y la integridad del ego de la persona y puesto que el individuo busca seguridad en el entorno, este núcleo se mantiene alejado de la conciencia y se proyecta hacia el mundo exterior en las situaciones que le dan al individuo la mayor seguridad e identidad del ego.

Según Bleger, este núcleo de indiscriminación lleva al hecho de que el hombre puede tener la sensación de fusionarse con la masa. Es precisamente en las situaciones que invitan a ello que se producen los sentimientos y reacciones más desconocidos e incontrolados para el individuo, ya que el núcleo de la ambigüedad se deposita fuera del individuo y no se reconcilia con la comprensión de su propia individualidad. El núcleo de la indistinción permite así la manipulación y adaptación del individuo. Por otro lado, el núcleo ambiguo permite a la persona comprender los sentimientos y miedos de otras personas.

Con referencia a Parin, Amati deja claro que en cada cultura el hombre se adapta a las normas transmitidas por la sociedad y a las instituciones que proporcionan seguridad debido al núcleo de ambigüedad proyectado hacia afuera. En caso de cambios repentinos en el entorno, la seguridad del individuo ya no está garantizada y se activa el núcleo ambiguo. Esto da lugar a temores existenciales. Para no tener que soportar estos miedos, el individuo tiende a adaptarse de nuevo, incluso en una sociedad con valores e ideologías cambiantes, es decir, a negar el núcleo de la ambigüedad y proyectarla en instituciones que sólo pueden prometer una supuesta seguridad. Un mecanismo defensivo contra los miedos es la nubosidad de la conciencia, que es una tarea del sentido de la realidad que va de la mano con un endurecimiento emocional. Amati asume que las personas que están a merced de la amenaza y el miedo constantes, como suele ser el caso en una dictadura, se quedan sin emociones y dejan de pensar. Acusa al gobierno dictatorial de aspirar precisamente a esto: a provocar una «regresión a la posición ambigua», que por un lado representa un mecanismo de defensa contra el miedo y por el otro permite una adaptación absoluta al régimen gobernante.   

Los distintos textos expresan el hecho de que existen tres formas principales de superar el daño psicosocial causado por el terrorismo de Estado. Estos consisten en la formación de grupos de resistencia, resistencia cultural (véase H. Riquelme, «La cruel realidad») y medidas psicoterapéuticas para el tratamiento de las víctimas de violaciones de los derechos humanos.

La mayoría de los autores dan sus propias experiencias terapéuticas: Amati, por ejemplo, da consejos que son importantes para la terapia de las víctimas de tortura y explica los efectos que la observancia o no observancia de estas «reglas de la terapia» tiene en la psique del paciente. Amati enfatiza las dificultades que tiene el terapeuta, por ejemplo, que él mismo debe ser muy estable y capaz de transmitir valores estables. Porque los valores del paciente y sus ideas sobre la naturaleza del hombre pueden ser profundamente sacudidos. El paciente debe aprender a recuperar su identidad, que fue severamente destruida por la tortura que sufrió. Esto requiere una separación interna de la víctima del sistema de tortura, ya que el paciente inconscientemente a menudo se identifica fuertemente con el sistema. El terapeuta debe dar al paciente un sentimiento de seguridad fundamental, especialmente al principio de la terapia, y dejar claro al paciente que su actitud difiere de la ideología del estado de tortura.

El texto de Amati es, en mi opinión, el artículo psicológicamente más profundo e importante del «Zeitlandschaft im Nebel». Ofrece enfoques explicativos para el fenómeno de la adaptación en un sistema totalitario. La comprensión de estos fenómenos es probablemente uno de los elementos más fundamentales en el proceso que conduce a la toma de conciencia de los mecanismos utilizados por una dictadura, o que ayuda a comprender la larga existencia de un sistema de tortura. Amati también señala las dificultades que surgen en el tratamiento de las víctimas de la tortura. Por un lado, sus experiencias pueden servir de inspiración a los terapeutas que trabajan con víctimas de tortura. Por otro lado, muestran al lego cuánto puede destruirse la personalidad de una persona mediante la tortura.

En su contexto, los artículos ofrecen una visión profunda de la estructura de la sociedad sudamericana y del impacto del terrorismo de Estado. Así pues, el objetivo principal del libro es contribuir a la toma de conciencia de estos procesos y de los daños psicosociales consecuentes mediante el análisis de los procesos en América del Sur y así servir a la superación de la época traumatizante.

Cabe señalar que la comprensión de cada uno de los textos plantea diferentes exigencias intelectuales al lector y, por lo tanto, puede resultar atractiva para un público de lectura diferente. Algunos textos están dirigidos principalmente al laico que sabe poco sobre las condiciones de América del Sur, como el artículo «Derechos humanos y salud psicosocial» de H. Riquelme, que describe de manera informativa y fácilmente comprensible los métodos del estado autoritario para mantener las relaciones de poder existentes. Otros textos requieren un conocimiento psicológico previo para una comprensión completa, como el artículo de S. Amati, que es difícil de entender para el profano. En cualquier caso, el «Zeitlandschaft im Nebel» presenta la situación de poder, política y psicosocial de América del Sur de manera diferenciada, precisamente a través de la recopilación de diversos textos y desde diferentes puntos de vista.

Además, el libro ofrece al lector alemán una base sólida para reflexionar sobre temas como la adaptación y la participación en una sociedad totalitaria en relación con la historia alemana. Especialmente en lo que se refiere al reciente desarrollo de toda Alemania, es posible establecer vínculos entre los problemas que surgieron con el fin de los regímenes totalitarios en Sudamérica y la RDA.  Un ejemplo son los problemas actuales que han surgido como resultado de décadas de vigilancia e impronta de personas en la antigua RDA por parte del Servicio de Seguridad del Estado.

Andreas von Wallenberg Pachaly, Psicoanalista

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